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LA MÚSICA EN GRECIA CLÁSICA
En la Antigua Grecia, la música recibió influencias de  culturas como la mesopotámica, etrusca, egipcia o incluso las indoeuropeas que influyeron asímismo en sus instrumentos musicales. Los griegos daban mucha importancia al valor educativo y moral de la música por ello está muy relacionada con el poema épico.
En un principio, antes del s. VI a. C, la música estaba ligada a  las ceremonias religiosas o médicas, pero más tarde, se convierte en un hecho cultural, entrando a formar parte de la vida cotidiana.  Aparecen los bardos o aedos (posiblemente  como Homero) que, acompañados de una lira, vagan de pueblo en pueblo mendigando y guardando memoria oral de la historia de Grecia y sus leyendas.
( Himno a Homero, por Atrium Musicae-Gregorio Paniagua)
La música era una parte de la educación elemental de los niños y también de la Filosofía. Los sabios de la época resaltan el valor cultural de la música. Pitágoras la considera «una medicina para el alma», y Aristóteles la utiliza para llegar a la catarsis emocional.
Hasta el s. IV la composición musical se reducía a improvisaciones y variaciones según el modelo de los esquemas tradicionales. Las antiguas composiciones que han resistido el paso del tiempo son unas  veinte. Entre ellas cabe destacar un estáismo, es decir un canto coral, de la tragedia Orestes de Eurípides, del s. IV a.C., dos Himnos Délficos, en honor de Apolo, dios de la luz y la belleza, grabados en piedra y datados en los alrededores del 150 a.C., y el Epitafio de Sicilio, grabado en una urna funeraria del s. I d.C.

A partir del s. IV a.C., Timoteo de Mileto, comienza a componer sus melodías con mayor libertad. Fue él mismo quien modificó profundamente las estructuras musicales introduciendo frecuentes modulaciones y cambios de ritmo, liberando la música de la obligación, de repetir melodías y ritmos tradicionales. Esta libertad se hizo cada vez más amplia y difundida a medida que la cultura griega se aproximaba a la época helenística , desde     finales del s. IV a comienzos del s. III en adelante.
También en Grecia (530 a.C.) se destacan Midas de Agrigento, hábil flautista y Herodoro de Mergara, trompetista ganador por diez veces del premio olímpico por su habilidad, según lo relata el poeta Píndaro (518-438? A.C) en sus Epinicios Olímpicos.

 

Aparece en Atenas el ditirambo, consistente en cantos de lírica coral dedicados a Dionisos, acompañados de danzas y el aulós,( αὐλός )un instrumento parecido al oboe doble. Constaba de una caña de hueso, marfil o metal,  con  cuatro a quince agujeros. Tenía una afinación absoluta. Lo tocaban músicos profesionales en banquetes o servicios religiosos.        
(Aquí puedes oír cómo sonaba el aulós)
AULÓS
Surgen asimismo dramas, tragedias y comedias de una manera combinada pero sin perder la danza, la música y la poesía. En general los griegos preferían la música vocal, ligada a la poesía o a la tragedia incluso, a la instrumental.
Los principales instrumentos utilizados en Grecia fueron: la lira, la cítara, la siringa (una flauta de Pan), varios tipos de tambores como por ejemplo el tympanon (siempre en manos de mujeres), el crótalo, el címbalo, el sistro, las castañuelas.                                                                                  
La cítara es un instrumento de cuerda pulsada, con cuerdas metálicas afinadas por pares.

                                                                                                                         
La siringa, era la flauta que tocaba el dio de los rebaños, Pan,
La lira (λύρα) era un instrumento de cuerda punteada, primitivo, que se tocaba con las dos manos. Según la mitología griega, la lira fue inventada por Hermes, quien se la regaló a Apolo.                                                                      
Según la mitología, Orfeo tocaba la lira tan magistralmente que siempre tenía a su alrededor muchos seguidores. Cuando se enamoró de Eurídice, Orfeo durmió al Can Cerbero con las melodías de su lira y bajó al inframundo a rescatarla.
Otro instrumento fue el Hydraulis, especie de órgano tubular con teclado, que como su nombre indica, funcionaba con agua entre sus tubos.

La escala fundamental de los griegos de la Antigüedad era la doria: re, mi, fa, sol, la, si, do, re, pero descendente, y no ascendente como la actual. La interpretación era homófona, es decir que nunca interpretaban armonías, sino una sola melodía. El ritmo y el pulso eran muy importantes para los griegos. Combinaban sílabas largas con breves.
Pitágoras de Samos (Πυθαγόρας ο Σάμιος) 584- 496 a C   propuso que el cosmos y el alma humana debían guardar una armonía, equivalente a la proporción existente entre los intervalos de la octava musical. Pitágoras entiende los intervalos como proporciones de las frecuencias de los tonos. También estaba convencido que los intervalos entre las notas de la octava, podían ser representados mediante números y que estos guardaban una proporción semejante a la distancia entre los planetas.                                                                                                                                                                                                                               
Eurípides (486/480 – 406 a.C.)  reformó la tragedia griega, que constaba de tres elementos, las partes cantadas con acompañamiento instrumental a cargo del coro, el segundo, el diálogo con ausencia de coro, la tercera parte, sería una declamación con acompañamiento musical de lira, crótalos y a veces, aulós.
Sófocles   Σοφοκλής  (.496-c.406 a. C.) Otro gran autor trágico griego, alternaba los textos de sus dramas con los cantos del coro y solos en los monólogos de los actores. Así podemos escuchar en  Electra o en Antígona, Edipo Rey, etc. El más famoso es el canto  de lamento de Tecmesa ante la muerte de Ayax, héroe griego de la guerra de Troya.                                                                           
El epitafio de Seikilos, del siglo I,  fue  hallado en una columna de mármol puesta sobre la tumba que había hecho construir un tal Seikilos para su esposa Euterpe en Trales, Asia Menor. La melodía está precedida por el siguiente texto:
“Soy una imagen de piedra. Seikilos me puso aquí, donde soy por siempre, el símbolo de la evocación eterna.”      
Es la melodía escrita más antigua que se conoce. Es un fragmento de texto  en dialecto dórico, con notación musical. Está escrita en el ámbito de una octava justa, aunque sin medida y tiene un aire melancólico. Se conserva en el Museo Nacional de Dinamarca.

“Brilla, mientras estés vivo, no estés triste, porque la vida es por cierto corta, y el tiempo exige su retribución”

 
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